El temor a las cuotas iniciales bajas es mayormente injustificado

Fear of Low Down Payments Mostly Unwarranted | Keeping Current Matters

Después que se anunció que Fannie Mae y Freddie Mac tendrán disponibles otra vez préstamos hipotecarios que requieren tan poco como el 3 % de cuota inicial, muchas personas mostraron preocupación. ¿Vamos a regresar a los bajos estándares de calificación de hace una década que causo el colapso del mercado de la vivienda? ¿No se supone que las cuotas iniciales bajas drásticamente aumentan los índices de incumplimiento? ¿Nos enfrentaremos nuevamente con una avalancha de ventas por menos de la deuda y ejecuciones hipotecarias?

La respuesta simple es – NO. Veamos los datos:

Mientras sucedía (2011)

En 2011, mientras nos estábamos recuperando de lo peor de la Gran Depresión, muchas organizaciones estaban buscando la causa de los masivos índices de incumplimiento en las hipotecas.

The National Association of Realtors (NAR), the Center for Responsible Lending (CRL), the Mortgage Bankers Association (MBA), the National Association of Home Builders (NAHB), the Community Banking Mortgage Project and the Mortgage Insurance Companies of America (MICA) publicaron un libro blanco sobre el tema titulado: Proposed QRM Harms Creditworthy Borrowers and Housing Recovery.

Miremos lo que dice ese informe:

“En medio de una muy frágil recuperación de la vivienda, el gobierno está lanzando una llave devastadora, innecesaria y muy cara al sueño americano. Los compradores por primera vez van a tener que elegir entre una tasa alta hoy o un retraso de 9 a 14 años mientras ahorran lo necesario para una cuota inicial…

Los requerimientos de una cuota inicial alta y valor líquido no van a tener un impacto significativo en los índices de incumplimiento. Pero va a requerir que millones de consumidores, que tienen bajo riesgo de impacto, se abstengan de comprar una casa o paguen una tasa alta e innecesaria. El gobierno está penalizando a consumidores responsables, haciendo que el ser propietario de casa sea más caro o simplemente fuera del alcance de millones. Instamos a los reguladores a desarrollar una regla final que fomente los buenos préstamos y el pedir prestado sin castigar a los consumidores dignos de crédito”.

El informe realmente estudio el impacto que una cuota inicial alta podría tener en los índices de incumplimiento de préstamos hechos desde 2002 hasta 2008. El informe afirma:

“… mover la cuota inicial desde el 5 por ciento al 10 por ciento en préstamos que ya cumplen con una fuerte evaluación de la hipoteca y estándares del producto, reduce la experiencia de incumplimiento por un promedio de solo dos o tres décimas del uno por ciento… Aumentar el mínimo de la cuota inicial incluso más del 20 por ciento… (Crea) pequeña mejoría en el rendimiento del incumplimiento de cerca de ocho décimas del uno por ciento en promedio”.

Hoy (2014)

La semana pasada, the Urban Institute revelo datos que demuestran el efecto sustancial que una cuota inicial baja tendría sobre los índices de incumplimiento en el entorno hipotecario actual. Su estudio revelo:

“De los prestamos originados en 2011 con una cuota inicial entre el 3-5 por ciento, solo 0.4 por ciento de los prestatarios han incumplido. Para los préstamos con cuota inicial ligeramente más grandes – entre 5-10 por ciento – los índices de incumplimiento fueron exactamente los mismos. La historia es similar con los prestamos hechos en 2012: con 0.2 por ciento de incumplimiento en el grupo de la cuota inicial del 3-5 por ciento, versus 0.1 por ciento en los préstamos en el grupo con la cuota inicial del 5-10 por ciento”.

En conclusión

Creemos que el instituto concluyo su informe perfectamente:

“Quienes han criticado los préstamos con cuotas iniciales bajas como excesivamente arriesgados, deberían saber que si el pasado es una guía, solo un grupo estrecho de prestatarios van a recibir esos préstamos y el impacto general de los índices de incumplimiento probablemente serán insignificantes. Estos préstamos con cuotas iniciales bajas nunca fue más del 3.5 por ciento del libro de negocios de Fannie Mae, y en los últimos años, fue aún menor. Si se ejecuta con cuidado, esto constituye un pequeño paso hacia adelante en la apertura de la caja del crédito – una que con seguridad, pero solo gradualmente, expande la piscina de los que pueden calificar para una hipoteca”.